El cóndor sobre Chile: la majestuosa historia del ave que alzó vuelo en las monedas
Desde las alturas de la cordillera, el cóndor recorre Chile de norte a sur y ocupa un lugar central en su imaginario: sostiene el escudo nacional y ha extendido sus alas sobre las monedas desde 1834. Su vuelo sereno vigila una sociedad que avanza, mientras el metal lo convirtió en rompe-cadenas, paloma, pechugón y águila.
Desde el extremo norte hasta la Patagonia, el cóndor acompaña a Chile a lo largo de la cordillera de los Andes. No es solamente una de las grandes aves del paisaje andino. Desde 1834 ocupa un lugar de honor en el escudo nacional, donde aparece como soporte junto al huemul, y durante casi un siglo y medio extendió sus alas sobre monedas que pasaron de mano en mano. Su vuelo alto, planeado y sereno lo convirtió en una poderosa imagen del territorio: desde las alturas parece vigilar a una sociedad que cambia y avanza.
Trasladar esa majestuosidad a la reducida superficie de una moneda, sin embargo, no fue sencillo. Si se ponen una al lado de otra, cuesta creer que todas estas aves pretendan representar al mismo animal.
En las monedas chilenas el cóndor ha aparecido erguido, encorvado, en vuelo, rompiendo cadenas, aferrado a un escudo o vigilando desde una cumbre. Algunas figuras fueron tan poco convincentes que el público terminó llamándolas paloma o águila. Otra fue bautizada “pechugón” por la prominencia de su pecho.
No se trató solamente de cambios estéticos. Cada nuevo cóndor expresó una manera de entender la República y, en ciertos casos, intentó solucionar problemas muy concretos de acuñación: dibujos que no aprovechaban bien el espacio, relieves que se desgastaban con rapidez o monedas que perdían nitidez al circular.
La revisión de Iconografía de monedas y billetes chilenos, publicado por el Banco Central; Las monedas chilenas, de José Toribio Medina; las Notas numismáticas de Arturo Fontecilla Larraín, el Catálogo Numismático Nacional de Rafael Toro y los registros de SURDOC permite distinguir ocho tipos principales. No se cuentan aquí las apariciones del ave como uno de los soportes del escudo nacional.
Los ocho cóndores de las monedas chilenas
| Imagen | Tipo y período | Cómo reconocerlo |
|---|---|---|
![]() | Rompe-cadenas de Charles Wood. Adoptado en 1834 y usado hasta la reforma de 1851. Pieza mostrada: 8 reales de 1839. | Cóndor de perfil que destruye las cadenas coloniales. Lleva el lema “Por la razón y la fuerza”. |
![]() | Peso Montt de John Sherriff. 1853–1862. Pieza mostrada: un peso de 1862. | Está sobre montañas, lleva eslabones en el pico y apoya una pata en un escudo rodeado de estrellas. |
![]() | Peso paloma de Miguel Antonio Venegas. Décadas de 1850 y 1860. Pieza mostrada: 20 centavos de 1861. | Cóndor en vuelo con eslabones en el pico y restos de cadena en una garra. Su aspecto recordó una paloma. |
![]() | Pechugón de Jean Bainville. 1862/1863–1867. Pieza mostrada: 20 centavos de 1863. | Ave casi frontal, con el pecho muy prominente, alas levantadas y una garra sobre el escudo. |
![]() | Peso águila, modificación del modelo de Bainville. 1867–1894. Pieza mostrada: un peso de 1868. | Pecho rebajado para reducir el desgaste y alas más abiertas. Su pose hizo que fuera confundido con un águila. |
![]() | Cóndor sobre la cumbre de Louis-Oscar Roty. 1895–1941; recuperado en 1974–1979. Pieza mostrada: dos pesos de 1914. | Cóndor vigilante, de perfil, parado sobre una roca y con un ala parcialmente desplegada. |
![]() | Cóndor al vuelo de René Thenot. Monedas de pesos desde 1956 y centésimos de escudo desde 1960. | Ave de líneas más limpias y modernas, representada en pleno vuelo. En el reverso aparecen espigas de trigo. |
![]() | Cóndor emprendiendo vuelo o Cóndor en la cordillera. Grabador: René Thenot desde 1974–1975 Denominaciones: 10 escudos, 50 escudos, 100 escudos. | Cóndor aparece posado sobre una formación rocosa o cordillerana, con el cuerpo inclinado hacia la derecha y las alas parcialmente abiertas, como si estuviera a punto de iniciar el vuelo. |
El cóndor que rompió con la Colonia
El origen de la serie está en 1834. Ese año se estableció el actual escudo nacional, que incorporó al huemul y al cóndor, y se dictó la ley que definió un nuevo diseño para las monedas de plata. El artículo 10 de la ley monetaria del 24 de octubre de 1834 ordenó que las monedas de plata llevaran en el reverso un cóndor despedazando cadenas, acompañado por el lema “Por la razón y la fuerza”.
La imagen fue creada por el pintor inglés Charles Wood. El cóndor representaba la libertad conquistada y las cadenas rotas, el fin del vínculo colonial. Una moneda de ocho reales de 1839 conservada por el Banco Central muestra claramente este primer tipo.
El decreto del 19 de marzo de 1851, dictado para reglamentar la reforma monetaria decimal, mantuvo al cóndor despedazando cadenas, pero sustituyó el lema “Por la razón y la fuerza” por “Por la razón o la fuerza”.
El Peso Montt y el ave convertida en paloma
El nuevo peso diseñado por John Sherriff comenzó a circular en 1853. El cóndor aparecía sobre una montaña, con dos eslabones en el pico y una pata apoyada en un escudo ovalado que contenía el haz de los lictores romanos y trece estrellas, correspondientes a las provincias del país.
La pieza fue conocida como Peso Montt y, debido a la importancia comercial de la moneda chilena en el Pacífico, como Chilean dollar.
Las fracciones de plata recibieron una variante creada por Miguel Antonio Venegas: un cóndor en vuelo, con eslabones en el pico y restos de cadenas en una garra. El resultado no convenció. José Toribio Medina sostuvo que el ave se parecía más a las representaciones del Espíritu Santo de las medallas de bautizo, es decir, a una paloma. De allí surgió el nombre “peso paloma”, extendido también a sus fracciones.
Del pechugón al peso águila
En 1862, el superintendente de la Casa de Moneda, Rafael Sotomayor, advirtió al Gobierno sobre las formas irregulares, el rápido desgaste y la falta de unidad de las piezas de plata. Un decreto del 25 de noviembre de 1862 aprobó una nueva configuración del cóndor para distribuir mejor el espacio, perfeccionar el dibujo y aumentar la duración de las monedas.
La tarea fue confiada al medallista francés Jean Bainville Aubry. Su ave casi frontal, con el pecho levantado, unificó la representación usada en pesos y centavos. El público la llamó “pechugón”. SURDOC explica que el apodo aludía directamente al pecho prominente del cóndor.
Pero el relieve se gastaba. Desde 1867 se rebajó el pecho y se abrieron más las alas. La modificación solucionaba un problema técnico, aunque generó un nuevo apodo: “peso águila”. Este último modelo se mantuvo hasta 1894.
El cóndor francés que regresó 80 años después
La reforma monetaria de 1895 introdujo una nueva imagen encargada al francés Louis-Oscar Roty. El ave ya no rompía cadenas ni cargaba un escudo: estaba de perfil, parada sobre una cumbre y en actitud vigilante. Era una representación más naturalista, emparentada con la medallística francesa de fines del siglo XIX.
Roty no era un nombre menor de la numismática europea. Fue también el autor de La Semeuse —la Sembradora—, la figura femenina que representa a la República francesa y que apareció por primera vez en las monedas de plata de ese país en 1898. La Monnaie de Paris la identifica como la obra más célebre del artista. El motivo fue retomado para el nuevo franco en 1959, puesto en circulación en 1960, y aún sobrevive, reinterpretado, en las monedas francesas de 10, 20 y 50 céntimos de euro.
Los modelos del condor sobre la roca fueron realizados por Roty en París. Las monedas permiten precisar que los cuños fueron grabados por Ernest Paulin Tasset.

El cóndor de Roty tuvo además una segunda vida institucional. En su segunda sesión, celebrada el 7 de diciembre de 1925, el Consejo del Banco Central acordó adoptar como sello oficial un cóndor parado sobre una roca y en actitud de emprender el vuelo. El motivo estaba basado en el modelo monetario creado por Louis-Oscar Roty. La imagen acompañó al instituto emisor durante más de 95 años, hasta la renovación de su identidad visual en 2021.
En las monedas, el diseño permaneció en distintas denominaciones hasta 1941. Luego tuvo un regreso inesperado: reapareció en las piezas de 10, 50 y 100 escudos de 1974, como parte del sello del Banco Central, y en los centavos del nuevo peso emitidos desde 1975. La serie sobrevivió hasta 1979.
El último cóndor en vuelo
Antes de ese retorno, René Thenot había creado el cóndor más dinámico de la serie. La Ley N.º 9.856, de diciembre de 1950, creó las monedas de cinco pesos —medio cóndor— y diez pesos —un cóndor—. El Decreto N.º 167, de enero de 1951, estableció sus diseños: un cóndor en vuelo y, en el reverso, dos espigas de trigo. Las piezas comenzaron a circular en 1956.
Cuando el escudo sustituyó al peso en 1960, el diseño de Thenot fue reutilizado en las monedas de medio, uno, dos, cinco y diez centésimos. Cambió la unidad monetaria, pero no el ave.
El cóndor dejó de ocupar por sí solo el campo principal de las monedas al desaparecer los centavos en 1979. Desde entonces siguió presente, pero integrado al escudo nacional. Su recorrido demuestra que los símbolos patrios tampoco son imágenes inmóviles: se dibujan, se corrigen, se desgastan y reciben apodos. Durante casi un siglo y medio, los chilenos no llevaron un único cóndor en los bolsillos, sino una verdadera bandada.









